Carmen Natalia: «Diálogo con mi alma»
Por Ramón Paredes Álvarez
Diálogo con mi alma
Te me fuiste llenando de imprecisas
nostalgias.
Te me fuiste cubriendo de una hiedra sombría
como las viejas tapias,
y yo no lo advertía.
¿Sabes? Ahora tengo la duda.
Quizá fui tan cobarde que te dejé perdida
en los verdes boscajes. O quizá quise verte
luchar contra la vida.
No lo sé. Pero fuiste llenándote de penas;
como si todas fueran sólo tuyas,
como si todas fuesen sólo mías.
Y mi voz ya no pudo cantar a tus oídos
las viejas melodías.
A la orilla de todos los caminos
hicimos alto y descansamos. Luego,
otra vez a vagar. Yo, indiferente.
Tú, con un nuevo dolor bajo los cielos.
Una luz se extinguió frente a mis ojos,
se deshojó una flor entre mis dedos,
y yo seguí de largo, inconmovible.
Tú, en cambio, te quedaste yerta,
y te sentí temblar como una hoja,
movida por el viento.
¿Por qué sufriste tú, si no tuviste
la culpa de mis íntimas tragedias?
Pobre alma mía taciturna y vieja,
te me has ido llenando de nostalgias
¡y estás toda vestida por la hiedra!
Es tarde ya para cantar de nuevo,
para mirar el sol y las estrellas...
¡Duerme un poco a la sombra y no te inquietes,
yo sufriré por ti, mientras tú sueñas!
Carmen Natalia
(San Pedro de Macorís, 1917 - Santo Domingo,
1976), 1943.